Quiero tener un blog profesional

Autor: Max Camuñas

Fecha: 30/09/2015

Os voy a contar una historia que me ha pasado recientemente y, por supuesto, quiero que me déis vuestra opinión.

El otro día me llamó un conocido para pedirme el diseño de un blog. Como te puedes imaginar, gratis, con todo el morro.

Cuando le pregunté con qué presupuesto contaba y cuál era la idea que tenía en mente, no se cortó en decirme lo siguiente: ah! Pero ¿me vas a cobrar?

No vivo del aire, no soy una ONG ?

Ya sabemos lo poco reconocido que están los trabajos creativos, pero mucho más fastidian estas cosas viniendo de alguien que me conoce bien y también conoce mi trabajo. Mucho peor si a esta persona le toca de cerca el mundo creativo.

Estuve a punto de decirle: es increíble que precisamente tú me digas esto. Pero fui políticamente correcto y preferí morderme la lengua.

Repito: Como en cualquier otro trabajo, tenemos nuestros horarios, rutinas, reuniones, agenda, etc.

Mucha gente no entiende que éste es nuestro medio de vida, como cualquier otro trabajo, y por supuesto tenemos que cobrar por ello.

Yo era de esos de los que, cuando empezaba, hacía gratis prácticamente todo lo que me pedían. Pero perdóneme, es que ya no estoy empezando, ahora soy mayorcito y ofrezco unos servicios profesionales con los que me gano la vida.

[En otro post os hablaré de cómo es posible ganarse la vida con un blog, también tengo muchas ganas de contároslo, pero lo dejamos para otro momento.]

De modo que, si quieres un blog, tendrás que contratar alguno de mis tres packs de diseño. Eso, o buscarte a otro que te lo haga relegado, que es lo que andas buscando.

 

Tipos de clientes que te vas a encontrar si trabajas por tu cuenta


8 tipos de clientes con los que lidiar si trabajas por tu cuenta

#1 El cliente que te regatea

Estos son los que más me joden fastidian. No tienen ningún tipo de miramiento por tu trabajo. Si pueden ahorrarse 50 cochinos euros, tranquilo, te van a regatear de lo lindo.

Y yo me pregunto ¿cuándo vas al supermercado regateas a la cajera? No ¿verdad?

Entonces ¿por qué me regateas a mí? ?

Es algo que me sienta fatal. Cuando me pasa intento guardar las formas, pero en alguna ocasión he tenido que dejar las cosas claras antes de empezar el encargo. Luego vienen los malos entendidos y son todo problemas.

Prefiero dejarle las cosas claras desde el primer momento a que, cuando hayamos empezado el diseño, o mucho peor, cuando ya esté terminado, lleguen los malos royos y al final se quede descontento.

No, no queremos clientes descontentos. Es mejor rechazar ese encargo a que, una vez empezado o, mucho peor, entregado, éste no quede satisfecho.

RECUERDA

Un cliente insatisfecho comenta a una media de 10 personas su descontento.

#2 El cliente encantador

No todos los clientes son del tipo de que acabo de contar. La mayoría de ellos son buenos clientes, les encanta lo que haces y cómo lo haces, y están dispuestos a pagar lo que les hayas presupuestado. Confían en ti y se dejan aconsejar.

Además, son clientes que quedan muy satisfechos cuando acabas el diseño de su web o blog y no les importa pregonarlo a los cuatro vientos, incluso recomendarte a sus amigos y conocidos, consiguiéndote así nuevos clientes.

? Sólo tienes que echar un vistazo a mi apartado de referencias para entender lo que te comento.

 

#3 El cliente que no se deja aconsejar

Este cliente viene ya con la idea que quiere para su diseño hecha de casa. No se va a dejar aconsejar, cree que lo sabe todo. Lo único que quiere es que te limites a hacer lo que te pida, a acatar sus órdenes.

Puede quedarle el blog más espantoso de toda la blogosfera, pero no se va a parar ni un sólo segundo a escucharte.

¿Qué hacer con estos clientes?

Pues ante este tipo tienes dos opciones:

  • Rechazar el encargo, decirle «no». Pon cualquier excusa, dile que tienes mucho trabajo.
  • Aceptar que, aunque le va a quedar una mierda de blog, quieres seguir adelante con el diseño porque te interesa.

Si os digo la verdad, se me han dado las dos situaciones.

 

#4 El cliente indeciso e inseguro

Este cliente duda en absolutamente todo. Tienes que aconsejarle y guiarle en cada paso que das. No es mal cliente porque siempre te escucha y se deja aconsejar, pero un trabajo con él puede alargarse mucho tiempo, tiempo que no tienes y deberías estar dedicando a trabajar con otros clientes y conseguir nuevos.

 

#5 El cliente invasor

Seguro que a éste lo conoces bien. Sí, es el que te escribe emails a las 12 de la noche o te llama cuando estás comiendo o cenando. No entiende que tienes unos horarios de trabajo y se cree con el derecho de «molestarte» en cualquier momento.

Yo lo tengo claro. Por la tarde, una vez he apagado el ordenador (unos días antes que otros), no hay más llamadas, correos o mensajes; es mi tiempo de descanso u ocio y me toca disfrutarlo.

Tampoco atiendo temas de trabajo (siempre que no sean hiper urgentes) en mis horas de descanso (comida, por ejemplo) o durante los fines de semana o días festivos.

Para rematar, también está el que te escribe por WhatsApp a todas horas. Éste no entiende que WA es una herramienta personal, al menos yo no la uso para comunicarme con mis clientes. Para eso está el correo corporativo.

 

#6 El cliente «laissez faire»

Es decir, el pasota. Este tipo de cliente es uno de los más complicados. Te llama, te contrata y se desentiende de todo. Cree que eres la solución a todos los problemas que pueda tener su empresa o negocio.

Al final es muy frustrante, porque te toca hacer tareas que no deberías.

Por ejemplo: yo diseño webs y blogs en WordPress, pero no tengo porqué crear sus correos corporativos o ponerme en contacto con su servicio de hosting. Esas tareas son algo que debe hacer el cliente. En el caso de que tenga que hacerlas yo (alguna vez me ha sucedido), es un servicio extra y, por lo tanto, se cobra aparte.

 

#7 El cliente frío y distante ❄

Lo normal cuando trabajas con otros profesionales es entablar una serie de relaciones cordiales que facilitan mucho el trato y el desarrollo de las tareas. No hace falta hacerse colega del cliente, pero siempre está bien desarrollar cierta afinidad.

Con este cliente te va a resultar imposible, es más frío que un bloque de hielo, totalmente distante. Así que ármate de paciencia y «al lío».

En contraposición nos encontramos al cliente que al segundo minuto se ha hecho colega tuyo. Vale, puedes hacer amigos en el ámbito profesional y laboral, pero cuidado con las confianzas excesivas.

Ya sabes: la confianza da asco (en el trabajo también)

 

#8 El cliente insaciable

Este perfil nunca va a estar satisfecho con tu trabajo, siempre va a querer más. No es capaz de reconocerte ninguna bondad, aunque estés haciendo el trabajo de tu vida. No va a dejar de exigir y exigir.

Mucho cuidado con él, te va a venir bien aprender a decir «no».

[Tweet «8 tipos de clientes con los que lidiar si trabajas por tu cuenta»]

 

Quiero un blog sencillo, como el tuyo


tener blog profesional

Esto también me lo dicen muy a menudo.

Aclaro: Que mi blog tenga un diseño sencillo (fondo blanco, pocos colores para no marear al lector, etc.) no significa que sea un blog sencillo. De hecho, está diseñado con una de las mejores plantillas que existen para WordPress (Divi).

Además, le he dedicado días, semanas, meses e incluso años, es como si fuera mi hijo. Si quieres un blog similar, prepara el talonario ?

 

Los trabajos creativos no están valorados


Por supuesto, no soy al único que le pasa. Hoy he estado con mis amigos de Auntie Films (productora audiovisual) y me decían que a ellos les pasa exactamente lo mismo. Y lo mismo me comentan otros diseñadores de mi gremio.

Te dejo un resumen que ilustra a la perfección lo que acabo de contar 😉

Aprovecho para contarte que hoy he estado grabando dos vídeos corporativos para el blog que estás leyendo (ya sabes que quiero seguir creciendo y expandiéndome, no me gusta ponerme límites), que estarán disponibles en breve.

Le estoy cogiendo el gustillo a esto de los vídeos 😉

 

¿Qué os parece mi reflexión? ¿Estáis de acuerdo con ella?
Cuéntame tu caso.

16 Comentarios

  1. Esther Morote

    ¡Cuánta razón tienes! Yo aún hago alguna cosa «gratis», pero en realidad intento canjear favores… ayudé con WordPress a un colega diseñadpr gráfico y a cambio me ha diseñado dos logos para otros dos proyectos personales…

    Y me he sentido mal porque como cliente, soy de las que escriben emails a las mil. Pero es cuando trabajo en el blog! Aun así nunca espero ni reclamo una respuesta inmediata, yo lo escribo y ya me contestarán al día siguiente o cuando se acabe el finde…

    Hay que tener MUCHO morro para decir eso de: ah, pero me cobras? Yo hago cosas sin cobrar pero las elijo y decido yo misma!

    Gracias por tus posts 🙂

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    • maxcf

      Hola Esther 🙂

      La opción del ‘trueque’ con otro profesional también es muy buena idea. Yo me hice la sesión de fotos de mi primer blog con un fotógrafo que no me cobró. El acuerdo era diseñarle un blog sin cobrarle tampoco, claro.

      Gracias por pasarte! Me ha gustado mucho leerte.

      Te espero más veces por aquí.

      Un abrazo!

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  2. mer

    Totalmente de acuerdo contigo, me he sentido identificada en muchos aspectos, mi ultimo cliente ha sido una mezcla de varios, entre para mi tu opinión es importante, y te estrujo hasta sacarte todo el jugo, todo claro esta con tema y plugin gratuitos, pidiendo que se comportaran como los de pago….
    Desde ahora mismo tienes otra seguidora!

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    • maxcf

      Hola Mercedes 🙂

      Mucho peor cuando un cliente es una mezcla de varios tipos, qué horror.

      Te entiendo perfectamente y compadezco.

      Me suena mucho lo de «lo quiero todo gratis pero con resultados profesionales». No entienden que las mejores herramientas son de pago (nadie da nada gratis lógicamente).

      Me ha encantado leerte y mucho más tenerte entre mis seguidores, es un auténtico placer!

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  3. Esti

    Los he tenido de los 8 tipos, pero que le vamos hacer, el negocio es así. Yo ante la duda, si creo que me van a dar problemas durante el proceso de diseño, les digo que no o les pongo precios que sé que no van a pagar. Sobre lo de intercambiar servicios yo lo suelo hacer, a mi hasta ahora me ha ido muy bien con ello también. ¡un abrazo Max! Me ha encantado leer que no sólo una sufre de este tipo de cosas 😉

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    • maxcf

      Hola Esti 🙂

      Las penas compartidos son menos penas jeje

      Buena idea lo de poner precios muy altos para que se echen atrás.

      Un abrazo!

      Responder
  4. RaMGoN

    Hola Max, que identificado me siento con tu post y tu experiencia.

    Yo iría un poco más lejos, creo que se puede dar el caso de que la mayoría clientes que reunen alguna de estas características también poseen las del resto de tipos de clientes en buena medida. Eso o que yo soy un imán para atraer a estos clientes.

    Y en algo estoy absolutamente de acuerdo, es mejor desde el principio dejar las cosas muy claras e identificar al tipo de cliente que nos enfrentamos si luego no quieres acabar por echarte tú las manos a la cabeza de los muchos quebraderos de cabeza que te pueden traer. En ese aspecto, cuanto más cerrado el presupuesto y el trabajo a realizar mejor que mejor. Y si hay que decir no a hacer el trabajo a un cliente pues se dice.

    Ala, menudo rollo que he soltado.

    Saludos.

    Responder
    • maxcf

      De rollo nada, estoy encantado de leerte, RaMGoN, como siempre 🙂

      En mi caso, siempre trabajo con un documento con todas las condiciones del trabajo en cuestión. Al principio no lo hacía, pero aprendes a base de palos. Y esto del crecimiento empresarial tiene etapas duras.

      Lo peor de todo es cuando un cliente tiene rasgos de varios perfiles, es una bomba explosiva xD

      No me pierdo tu webinar de mañana.

      Un abrazo!

      Responder
  5. Víctor Berzal de Miguel

    No es exactamente lo que preguntas pero, estoy deseando leer ese próximo post sobre cómo ganarse la vida con un blog porque quiero empezar a monetizar uno de los míos 😉

    Responder
    • maxcf

      Gracias Víctor! 🙂

      Tengo tres o cuatro temas pendientes, a ver si me organizo bien y los voy publicando.

      Parece ser que estoy muy inspirado últimamente para escribir 😉

      Responder
  6. Paula

    Tengo que decir que conozco y tuve que tratar con todos los tipos de clientes que mencionás. Todos. Desde el encantador que se transforma en un amigo a los más fastidiosos. Ese argumento que bien mencionás «quiero algo sencillo» lo escuché cientos de veces y permitime que te diga: no hay manera de que una fiesta de 300 personas sea sencilla. En general, estas personas esperan después más de lo que establecido desde el inicio y traspasan los límites de toda lógica…En fín. También me encantó este espacio tuyo! Besos

    Responder
    • maxcf

      Hola Paula 🙂

      Realmente no trabajo desde hace mucho por cuenta propia, pero ya me ha dado tiempo a encontrarme con todos estos tipos de clientes.

      No recuerdo ninguno que se haya quedado descontento (al menos que me lo haya transmitido a mí), pero en alguna ocasión he pasado calamidades para sacar el trabajo adelante.

      A uno sí tuve que decirle que no quería trabajar con él, de los peores clientes que me he encontrado.

      Muchas gracias por tu comentario. Espero verte en breve por aquí.

      Un saludo

      Responder
  7. Ignacio

    Totalmente de acuerdo. Yo creo que en todas las profesiones existen estos tipos de clientes. Yo soy cerrajero y no te quiero ni contar los distintos clientes que hay en este sector. Desde el experto que te llama para arreglar una cerradura y te lo encuentras desmontandola hasta el que te llama preguntandote como se abre una puerta por teléfono.

    Un saludo

    Responder
    • maxcf

      jajaja muy bueno tu comentario!

      ¿Abrir una cerradura por teléfono? Lo nunca visto.

      Trabajar por cuenta propia a veces tiene estas cosas, pero oye, luego las cuentas y te ríes.

      Muchas gracias por pasarte y comentar, Ignacio.

      Un saludo

      Responder
  8. Javi Pérez

    Muy buen post Max! Yo de hecho he tenido un cliente con los puntos 1 y 3, y al final tuve que optar por rechazarlo porque el creía que hacer el diseño, crearle un blog con articulo e incluso comprarle el hosting e instalar el wordpress le iba a costar 200 euros. Y de ahí no subía me dijo.
    En fin, una profesión poco valorada.

    Responder
    • Max Camuñas

      Así es Javi, las profesiones de tipo creativo siguen estando muy poco valoradas.

      Ahí entra nuestra capacidad para convencer a ese cliente y, si no lo conseguimos, decidir no trabajar con él.

      Algunos quieren que les hagas el pino-puente y no puede ser 😀

      Responder

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